Una de las tantas maravillas de La Escuela es la oportunidad de las Reuniones In Situ, donde nos encontramos presencialmente y a la vez conectados con Compañeros de todo el mundo.


Esas Reuniones a veces son pactadas y muchas veces no. Esto quiere decir que no figuran en el calendario y son oportunidades que a veces suceden de un día al otro o incluso de una hora a la siguiente, lo que genera un campo de adrenalina y aventura que es difícil de expresar con palabras y que hay que vivirlo!


En esas Reuniones todo lo que pasa y lo que no pasa es una oportunidad de aprender, aplicando Enseñanza. Y además de Eso, disfrutamos un montón, compartiendo cenas, bebidas únicas, cantos y bailes al son de la Magia que JL produce también en el piano. Los fin de semanas que tengo la fortuna de estar en esos Momentos polarizan toda mi semana, llegado el lunes no es la misma energía que la de un lunes "normal". Y lo que en el fin de semana viví me lo llevo a la semana, Enseñanzas de las más profundas que son aplicables al cotidiano, entrenamiento con el Maestro más Elevado en un contexto cercano donde literalmente todo se ilumina y es mas claro ver lo que sí, lo que no: la luz y la sombra.


Las semanas en las que no voy a esos Momentos, pierdo esa claridad y mi semana se hace más pesada. Más rápidamente caigo en las trampas del ego y me pierdo en los laberintos mentales generando entropía, cansancio, opacificando mi semana. Teniendo la oportunidad y el Privilegio de Estar junto al Maestro, darle la espalda es traicionarme a mi misma. Y en La Escuela aprendo a vermelas ante lo más luminoso y también ante lo más oscuro, para atravesarlo.