Contar con las herramientas que nos brinda el Método de la Magia es un Privilegio Sublime.
En tiempos dónde gracias a lo develado por la Dirección de La Escuela E.D.I.P.O., vemos y comprendemos que lo que más se densifica en estos tiempos es la naturalización del horror y la naturalización del doble discurso, no podemos ni por un segundo creernos diferenciados de lo que se densifica en la humanidad si no nos encargamos antes de Responder en nosotros ante eso densificado.
En este cierre de año evalúo lo que me propuse lograr en el año y puedo decir que he logrado muchas cuestiones muy difíciles, como empezar en un nuevo trabajo que me exige hacer cuestiones que no sé hacer, e ir más allá de eso que no se, sin creerme por encima, dónde logre incluso alcanzar objetivos que otros que saben no logran. Integré encuentros familiares y encuentros con amigos que antes tachaba por creerme que no tengo tiempo. Logré avances en mi emprendimiento de Satya Planificación, realizando propuestas a mis asesorados en las que todos ganamos más. Brindé todo un módulo de 5 encuentros de actividades como Enseñante Explicativo de La Escuela, realizando videos y actividades que antes no me animaba a realizar. Participé y concreté aportes valiosos en proyectos de Escuela. Realicé arreglos para embellecer mi casa. Realizar algunos viajes que me sorprendieron gratamente.
Todo eso que sí logro, lo logro gracias a lo que me brinda La Escuela, claves y herramientas únicas con las que generar realidad propia.
Aún con todos esos logros que si alcanzo, los discursos y virus discursivos me muestran que si me estanco en un discurso, ese discurso se transforma en virus discursivo. Para quienes recorremos actividades en La Escuela, ya sabemos que estacarnos en un virus discursivo literalmente provoca que nos absorba el agujero negro. Y eso es lo que yo otra vez densifiqué, por no considerar yo mi desde dónde hago lo que hago, por que no considero el discurso desde el cual hago lo que hago.
También lo que recorremos en La Escuela nos enseña que hay solución ante el agujero negro, y que esa solución la propicia La Enseñanza, por eso me referiré a eso en la próxima entrada de mi blog de Enseñante.
***Juan Ignacio Costoya***