Continuando con el relato anterior, precisamente el "Habitar" eso que yo decidí y decido cada día habitar, mi lugar de Empresario, es que ahora estoy dirigiendo mi propia empresa que año a año me encargo de que crezca. Gracias al Compromiso inmenso que se adquiere como "Enseñante", las implicaciones son siempre elevadísimas: Implica Recorrer y Transmitir la Enseñanza, lo cual se demuestra únicamente mediante la Emanación.
La Emanación, término Sagrado, implica hacer Verdad, todo eso que se "sabe". Y es este mismo Recorrido donde también esta Oportunidad de escribir en este Blog nos exige a quienes nos Comprometemos a Enseñar.
Y llego al concepto de Emanación, porque es precisamente lo que se convierte absolutamente necesario cuando hablamos de "Habitar" lo que se desea. Respecto a mi lugar de Empresario/Enseñante, en este momento de mi Recorrido estoy en un punto absolutamente crucial y fundamental. Todo esto porque por lo que sí he Recorrido, he recuperado espacios dentro de mi Escuela que antes había perdido. Estoy recuperando un terreno/tiempo que perdí por seguir los impulsos del yo.
Bien conozco lo que automáticamente actúo cuando doy importantes avances, y eso es pisotear mis avances con lo peor de mí. Este punto me exige un acto de presencia absoluto y continuo, especialmente en todas las Oportunidades que al interior de la Escuela Dirección nos posibilita, muy específicamente en Actividades Analíticas... donde nos tenemos que ver concretamente ante "lo que no" en cada uno.
Es precisamente esa respuesta ante "lo que no" lo que determina si se habita o no el terreno al que se logró llegar. Todo esto ha tenido un hermoso Recorrido dentro de la Escuela donde se recontrademuestra que sin importar todo "lo que sí" en cada uno (logros, pasos, conquistas), si se permite que se instale "lo que no" (aquello que aún no se atraviesa), todo "lo que sí" va a ser absorbido y no solo es imposible "habitar" ese nuevo terreno, sino que se retrocede enormemente.
Yo mismo viví ese retroceso enorme que relaté en entradas anteriores, y es por este motivo que me tengo que encargar especialmente de darle respuesta a "lo que no". Los conmensurables de que yo haya logrado darle respuesta a "lo que no", tienen que quedar dichos en estas mismas páginas en próximas entradas de este Blog, lo cual desde ahora mismo me emociona enormemente; y dejarlo dicho en este espacio, hace que sea doblemente comprometedor para mi mismo.
¡Nos vemos pronto!
Atte,
Ludwig David