Desde mi entrada anterior a esta me he enfocado en algunas cuestiones que me permití cesar de realizar. Gracias a mirar hacia lo que no en mi, comprendí que otra vez estaba dejando de lado mi deseo, y en eso, lo que me había dicho a mi mismo que iba a hacer.
Reconocí gracias a volver a conectar con mi deseo que darle continuidad a lo que realizo es lo que me conecta con cuestiones que van mucho más allá de valorar lo que yo quiero. Dar continuidad me permite ver, comprender, y si llego a dónde tengo que llegar, también concluir lo que realizo, para desde ahí proponerme dar pasos hacia alcanzar nuevas cuestiones que integren lo anterior.
En este tiempo, queriendo considerar a que cuestiones le doy continuidad en mi vida y a que cuestiones no le doy continuidad en mi vida, me enfoqué semana a semana en sumar pasos hacia eso que dese lograr.
Gracias a dar esos pasos me encuentro con muchísimos nuevos aprendizajes, oportunidades, casualidades y vías que antes no veía y no comprendía. Así como esos pasos me hacen ver y comprender cosas nuevas de lo que si logro, también me hacen ver y comprender que cuestiones de lo que no siguen igual de ignoradas por mi, e incluso también logro ver que cuestiones de lo que no, yo no veía y siempre estuvieron ahí.
Todo eso que mi yo no quiere que vea, no quiere que comprenda, no quiere que haga, es parte de ese gran todono que rige sobre cada cuestión de mi vida. Y mientras doy pasos me pregunto a mi mismo, ¿dar pasos es lo que me permite reconocer lo que no en mi?
Gracias al método me doy cuenta que dar pasos es un vía por la cual reconocer, mas luego de reconocer no puedo hacerme creer que ya desoculté aquello que me ata, que me comanda desde lo más profundo. Más aún, desocultar eso que me ata no es lo que hace que yo le esté poniendo un no al todono, ahí llega el tiempo de mi acto, de mi decisión de ponerme del lado de lo que sé que me tengo que poner, del lado de mi deseo, de lo que quiero alcanzar y habitar en mi vida.
Ser claro en lo que digo, en mis palabras dichas y escritas, es para mí algo a alcanzar que va más allá de mi resultado y que al mismo tiempo lo integra, y en este tiempo me entreno y me interesó en ponerle un no al todono brindando talleres de lo que yo decido enseñar. La planificación es para mi la vía que hoy elijo para conectar con lo que mi yo no quiere que conecte, que tal vez no sea la vía definitiva de lo que yo quiero hacer, pero si es mi deseo de en eso que brindo a través de mis talleres, aprender a hacer logrando algo propio, anotando mi deseo con continuidad y aprendiendo a habitar y disfrutar lo que logro en mi vida.
Escribir esta entrada para mi es una invitación a que tu también mires en tu vida ¿qué es eso que dices que vas a hacer y luego no haces?, ¿cuáles son esas cuestiones que internamente te dicen que no cada vez que tú te diriges a lo que deseas?, ¿a qué de todo lo que te has propuesto realizar le has dado valor y le has dado continuidad?
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Juan Ignacio Costoya