Es Conmovedor Descubrir y Confirmar que tal como Enseña La Enseñanza cada rincón de la vida de una persona no está determinado por lo denso que ocurre en esa vida, sino que eso denso siempre es regido y determinado por lo más Sutil de cada uno de nosotros…por las letras del nombre.
Así es como hace tan solo algunos días le di cierre a una etapa regida por esas mismas letras que por yo no Atenderlas y trasnformarlas en mi cárcel me habían llevado a enfermarme de cáncer en la sangre, mismas letras que con los Pasos Metódicos y Ayuda de La Enseñanza de la mano de José Luis y Marcela, encontraron una Puerta hacia la Cura y remisión de la enfermedad.
Letras que se manifestaron en mi cuerpo de diferentes maneras: una pierna operada que casi pierdo, decenas de entradas y salidas del quirófano, centenares de pastillas, una artritis galopante y más.
Por fin llegó la hora de retirar ese último vestigio, ese portal que había conectado esas bolsas de quimioterapia de colores radioactivos y que al mismo tiempo había conectado a esa bendita médula nueva Perfectamente Entrada y enviada por mis ancestros alemanes.
Era tiempo de retirar un cateter (mismas letras) que aún mantenía metido en mi cuerpo hacía ya 2 años. Y tan brillante es La Enseñanza que anticipa lo que no podía ser de otra manera…fueron los 2 puntos de mi apellido (Göttert) los que quedaron marcados en mi piel tras la operación. Son los dos puntos que me recordarán que me encarné para diferenciar el punto que me lleva a la muerte y el Punto desde el cual Decido Mi Vida.
CarÖ