Siguiendo con lo publiqué en el escrito anterior y la referencia que hice respecto de con qué evaluar el año, puedo afirmar que gracias a lo que recorremos en Enseñanza y específicamente gracias a lo más reciente que recorremos en los PHIEL, aprendemos que la lógica del agujero negro es que, es inevitable que en algún momento nos chupe el agujero negro, no podemos evitar que eso suceda, la diferencia está en sí cuando somos absorbidos por ese agujero negro estamos encendidos o apagados.


Lo más sorprendente es que desde hace años recorremos la lógica del agujero negro desde Enseñanza, y recién en estos tiempos desde la ciencia se empezó a vislumbrar esa posibilidad en el macrocosmos.

Ser absorbidos por el agujero negro puede llevarnos a lo peor o puede ser lo que nos lleve a un más allá que antes no nos era posible alcanzar.


En lo particular ya relaté en mi escrito anterior todas las cuestiones que si logré en este año y también lo que densifiqué por permitirme estancarme en lo que mi yo (ego) decidió que me estancara.


En todo momento la Dirección de la Escuela E.D.I.P.O. nos brinda claves y herramientas que son Solución para cualquier problema que densificamos, y más aún nos brinda claves y herramientas en un cierre e inicio de año dónde la Energía detonada es muchísimo más poderosa que en cualquier otro momento del año.

Al lector de este blog, si es que hay algún lector de este blog, le pregunto: ¿Con qué lograr que la semilla del año anterior nos brinde los mejores frutos en el próximo año?


Una primer respuesta la pueden recorrer en el libro: “Casualizar”


***Juan Ignacio Costoya***