Cada uno de los meses tengo la Oportunidad de un Viaje, en lo real, que a mi me corresponde llevar a un Viaje Interior, Sutil, haciendo lo que debo hacer.
El reciente viaje de este mes, diferencialmente fue a Chile, en donde tuve el gran privilegio de recorrer in situ las ponencias de JL en el Congreso al cual lo invitaron.
En ese contexto, la Oportunidad de hacer lo que debo Hacer.
El Viaje me trajo regalos inesperados, guiños que desde mi historia personal llegan ahora, Canciones que retornan muchos años después, para anunciar eventos de suma importancia, muy significantes que hacen a mi Resultado personal.
Mientras Eso transcurre, a la vez las Intervenciones me muestran, anotan, que no me intereso en mi Confiabilidad, en Hacerme Confiable y que eso cuesta y corta.
El camino parece angostarse, consecuencia de que no considero lo que no, la presión aumenta. Por un momento el frío de las montañas nevadas de cordillera, me invade... pero también llega a mi el registro de haber visto esas mismas montañas de nieve naraja calida, vestidas por el Sol... y comprendo que ese frío en mi es posible yo lo disipe si conecto con el Calor de la Enseñanza... que, como anuncian las Profecías esquimales, derrita el hielo de mi corazón.
Muchas gracias!
Hasta próximas entradas,
Maryela.