Luego del Congreso y la Apertura que genera ese Antes y Después en La Escuela, es Dirección una vez más quien nos Brinda una nueva Oportunidad, siempre poniendo en juego la Continuidad.


En un mes de abril donde logré conseguir algo que durante cuatro años estuve tramitando, y que me facilita por diversos motivos realizar viajes. 


En el mismo mes donde concreté avances respecto de mi actividad de Enseñante y lo que quiero lograr a través de mi trabajo. 


Mismo periodo de tiempo en el que también tuve el enorme privilegio de conducir una de las actividades que hacen a la Continuidad del Congreso.


Y el mismo abril en el que recibí una enorme sorpresa y casualidad, de que me regalen la obra completa de Freud y muchos libros de Lacan, y muchos otros autores, libros que mi mujer y yo hace muchos años que queríamos tener.


En ese mismo mes también son muchas las Oportunidades de Encuentros con Dirección de las que me dejé por fuera, y Oportunidades que aún cuando me las dió el otro, no las aproveché.


Lo que no en mi sigue intacto, aún cuando los circuitos que genero en mi vida son más grandes que antes, y aún cuando mi productividad mejora, lo que el yo dijo no, sigue siendo no.


Es muy fuerte y a la vez muy triste, mes a mes anotar lo mismo, de que lo que decidió mi yo decidió que no, sigue siendo no. A la vez que es un privilegio contar con una Escuela, con la Dirección de La Escuela y Aliados de camino que jamás me disimulan la falla, y me ponen de frente ante cada engaño a mi mismo con lo que me creo que sí estoy haciendo lo que tengo que hacer, o incluso también, cuando me permito no hacer lo que se que tengo que hacer.


La precisión de La Enseñanza es absoluta, y esa montaña rusa, ese burbujeante Universo constante, es un privilegio y es pura Vida.


***Juan Ignacio Costoya***