Concreté mi primera actividad como enseñante a nivel explicativo y ese paso me exige, como cada vez, mirar hacia lo que si y hacia lo que no en mi.


Realicé mi primer taller a través del cual logré lo que me referencié, que participe la cantidad de gente que me propuse que participe y detonar interés en lo que brindo integrando la planificación y gestión de proyectos con La Enseñanza.


Luego de haber realizado mi primer taller en dónde si logre lo que me propuse, lo que NO se instaló, ya que me dejé por fuera de evaluaciones a nivel enseñante de las que yo si quiero participar, y eso me muestra que por lo que no considero tacho las oportunidades de Integrar mis avances en todo lo que hago como enseñante, y no solamente en lo que mi yo decide que si.


Incluso dentro de lo que realicé en mi taller hay muchas cosas que siguen siendo no, que yo si quiero que estén en mi y en mis talleres. Lo que no considero antes es lo que hace que luego de lograr lo que si, se presenta lo que NO y yo no me entero, porque me permito bajar la guardia y mi asechanza.


El mayor de los logros es darme cuenta que gracias a lo que considero para realizar mi actividad de enseñante, todo en mi vida se ordena, porque yo ordeno lo que antes era un caos de ideas.


Son las herramientas de la actividad de la Formación de Enseñantes las que siempre me muestran que lo que obtenemos de La Enseñanza va mucho más allá de lo esperado.


Al lector, si es que hay algún lector de este blog, los invito a pensar, ¿Cuántas actividades de las que han participado les han brindado mas de lo esperado? y si hay actividades y enseñanzas que si fueron mas allá de lo que esperaban ¿les enseñaron a pensar las diferencias y similitudes entre estos dos conceptos, para usarlo en lo que ustedes realizan?


***Juan Ignacio Costoya***