Quizás para mucho de nosotros históricamente el "Sí" y el "No" son claramente diferentes, sin embargo en el día a día se confunden más de lo que imaginamos y tal confusión suele llevar a estragos.


Nuestro sistema social nos empuja constantemente a pensar que el crecimiento y los avances en la vida, dependen directamente de las cuestiones que "si", es decir; lo que de una u otra manera consolidamos como cuestiones "positivas"; y esto tiene además un precio muy alto y es que el "sí" es la excusa "perfecta" para no atender a "lo que no"; pues lo habitual ante un logro o avance, es deslumbrarse con lo logrado y mientras no atender a la reinstalación de "lo que no".


Recientemente vengo notando también gracias a los aportes que me brinda la Escuela, que mientras intento hacer cuestiones que entran en el terreno de "lo que sí", pierdo de vista que mientras tanto se reinstala "lo que no", es decir, las cuestiones que no atendí en el recorrido; y particularmente desde hace algunas semanas vengo actuando la desconexión en diferentes contextos y de diferentes formas, como faltar o llegar tarde a lo que me comprometí. Al notar esto, me he propuesto hacer nuevos circuitos con los cuales conectar a eso que digo que me interesa, sin embargo aun haciendo eso que "sí"; nuevamente actúo la desconexión en otros lugares.


Gracias a los aportes que me ha brindado la Escuela y particularmente JL; he notado que ese "no" es el no interesarme en recibir las cuestiones que vienen de la terceridad, es decir las que me implican crecimiento y al atender a esta clave sutíl, he logrado reordenar cuestiones que estaban en completo caos en mi vida.


Aun sigue el combate; día día en cada escena de la vida cotidiana; pues no es que con cuestiones sueltas alcance y entonces la continuidad, se constituye en la vía por la cual llegar a "lo que Sí" poniéndole "no" al "no".


Mauricio Moore Velásquez

*MAURIGA*