Hablar… es una de esas cuestiones que hacemos frecuentemente y en mi caso particular además es base fundamental en mi ejercicio como entrenador; y muy pocas veces veo lo importante de atender a cada que cuestión que digo y muy recientemente viví en carne propia, la profunda diferencia que hay entre “contar” algo y “Transmitir”!


JL nos brindó la oportunidad de “Transmitir” a otros compañeros, lo recorrido en una de las actividades de la Escuela; y en principio pensé en contar anecdóticamente lo recorrido y al momento de la reunión entre compañeros para la planificación de la transmisión, noté como eso mismo que pretendíamos Transmitir, tomaba forma en medio de la reunión; es decir que las cuestiones que nos fueron advertidas y los desvíos que se nos mostraron que actuamos, los estábamos reproduciendo en la planificación de la transmisión, como si el universo se estuviera encargando de mostrarme que me tendría que poner a la altura de Transmitir, atravesando eso mismo en lo que anteriormente fracasé.


Pensé entonces en atender a tales recaudos desde el inicio de la Transmisión e incluso minutos antes; sin embargo en medio de la Transmisión noté en una frase fallida que dije, como el inconsciente incesantemente intenta rearmar lo anterior; Entonces comprendí a mayor precisión el compromiso estrecho que hay en Transmitir algo, pues tal cual la palabra lo advierte, en lo que TransMito se traslada un Mito y eso me exige entonces tomar posición de mi lugar en ese Mito, respondiendo también ahí en acto ante el retorno de lo no tomado.


Mauricio Moore Velásquez

*MAURIGA*