¡Hola de nuevo!
Gracias a la aventura de también relatar por esta vía el Recorrido como Enseñante que propicia la Escuela E.D.I.P.O., es que me animo a transmitir también lo que desde mi Empresa estoy generando, y también (no tan animadamente) lo que sigue siendo "no" en mi vida.
Como lo relaté en publicaciones anteriores, después de la densificación tan terrible que derivó en que me dejé por fuera de muchas Actividades de la Enseñanza, fue entonces el momento de "ordenar" muchas cuestiones en mi Vida.
Durante un corto período de tiempo había yo acumulado una gran cantidad de deudas en lo real, por lo que había caído en una espiral descendente bastante trágica. Inclusive había tenido que vender cuestiones en lo real para pagar mis cuestiones más básicas.
Dentro de todo el caos que yo había generado, la solución la encontré, indefectiblemente, en el Viaje Interior. Recorriendo muy bien todo lo que se ubicaba como el origen de todo ese caos, llegué a entender más profundamente las Intervenciones que JL me había brindado tiempo antes respecto a mi no respuesta a la demanda materna en mí.
Una vez llegué a identificar claramente el desde dónde surgía todo el caos, me fue posible ver entonces que todas las cuestiones de mi vida cotidiana estaban infectadas de lo mismo. Enemigo invisible, enemigo invencible. Era imposible para mí dar combate ante lo que yo no veía.
Concretamente en múltiples proyectos que yo estaba desarrollando, había yo permitido que una "ella" ubicara una demanda ante la cual yo accedí, pero era eso lo que tenía al borde del fracaso a varios de esos proyectos.
Recuerdo muy bien el día cuando las soluciones empezaron a brotar. Fue en una Reunión de la Escuela cuando me surgió una idea de con qué resolver algo que hace año y medio me estaba atormentando. Ese día estuve hasta altas horas de la noche investigando la viabilidad de esa idea.
En cuestión de 8 días, fui capaz de entregar el producto que en año y medio no había sido capaz de entregar, después de pasar de manos entre múltiples técnicos que no encontraban soluciones eficaces. Y yo había logrado lo que hasta ese entonces me parecía imposible. Con base a esa confianza, alineé y organicé múltiples cuestiones que eran caóticas... todo gracias a lo que yo había logrado identificar y abordar en lo Sutil.
Como es adentro, es afuera. Ahora cada día vivo esa frase en un significado amplio, gracias a mi querida Escuela y a mis queridos Enseñantes. Es así como he generado año a año crecer mi empresa, donde los logros más importantes y significativos están en el adentro.
Es por esto que me corresponde habitar ahora lo que hace años tengo que habitar: mi lugar de Enseñante como empresario. ¿Empresario en la Nueva Era? ¡Que emocionante!.
¡Nos encontramos en una próxima publicación!
Atte,
Ludwig David