Las oportunidades nos brinda La Escuela son de total Protección y más aún en estos tiempos, son Vitales. Ya que nos posibilitan vérnoslas en lo sutil ante lo que luego densificaremos en lo denso y entonces nos dan la oportunidad de responder a tiempo.
Y ante una oportunidad diferencial que yo dije querer, como lo es presentar Lilah en una radio de alcance masivo, por regirme por el paradigma de la economía y no por El Método, traicioné mi palabra y "decidí" que no. Y afortunadamente la Enseñanza nos enseña que no se trata de no fallar, sino de la Respuesta ante la falla.
Recién ahora, luego de varios meses de que perdí esa oportunidad, me doy cuenta de las consecuencias que repercuten en mi vida por no haber respondido ante la tración a mi palabra. Cada vez que estamos ante una oportunidad diferencial y decimos que no, eso no termina ahí, por mas justificaciones que nos queramos hacer creer, sino que eso va infectando cada vez más áreas de la vida y a la vez es una nueva oportunidad para estar más acechante y reconocer dónde eso se vuelve a armar y responder. Por lo que en este tiempo estoy queriendo ver hacia los lugares que habiendo dicho que quiero, me permití despreciar, y ponerme del lado de apreciar eso.
Hoy particularmente ante la oportunidad de presentar Lilah en la continuidad de un Congreso de Educación, estuve a punto a decir que no comprándole les justificaciones al yo ya que las condiciones no son las que considero más adecuadas, y gracias a detectar que en eso lo que estaba haciendo era traicionar mi Palabra, decidí sí presentar Lilah, y ahora me toca asegurarme ponerme a la altura de lo que dije, ya que es constante el combate y esos "no" se presentan cada vez. Y si me hubiera encargado de responder a tiempo, las condiciones con las que presentar Lilah serían más armónicas a lo que digo querer.