HACIA PARTICIPAR EN LA MESA DE EDUCACIÓN
Hay cuestiones que aquí sitúo que ya he anotado en otros post pero las reubico aquí porque aportan a lo que quiero desarrollar en el congreso.
He trabajado en el ámbito de la educación toda mi vida. No ha sido únicamente en educación, ni ha sido en continuidad, pero cada año en algún momento, he pasado por ahí haciendo talleres, charlas, algún curso… en museos, casas de cultura, escuelas, ludotecas… primaria, secundaria, bachillerato… con niños, adolescentes, profesores… siempre en relación a las artes plásticas pero con objetivos y formatos muy variados.
En muchos de los trabajos que he realizado, he querido crear puentes y conexiones utilizando la expresión plástica como medio. Puentes entre el público y los artistas, entre los niños y el entorno, entre los profesores y los alumnos, entre los chavales y la ciudad… con muuucha alegría, yendo de aquí para allá, escuchando a unos, a otros, encontrando lo que tenían en común, acercándolos, conectándolos… creando espacios que facilitaran estos momentos… “ah pues conozco a uno que… ah pues puedes ir a la calle tal y ahí hay… en este libro…”
Un día me hice la pregunta de si lo que me interesaba era crear conexiones o meterme en medio.
Comprendí que para conectar con otros, lo primero era conectar con una misma. Ahí surgieron otros intereses que hacían más a las conexiones neuronales, a los puentes internos, a los circuitos particulares de cada quien, a la relación entre lo personal y lo colectivo…. Me interesé más en la expresión que en el arte, en asistir en lugar de proponer.
Pero los colores, lo pinceles, las formas, siempre estuvieron ahí de una manera u otra.
Hasta que un día…. Tachaaaan! Mi hijo entró en escena. Y la teleserie cayo en picado.
Los links, los puentes, las conexiones, la creatividad, la escucha, el acompañamiento, el ingenio, la facilidad, las maravillosas casualidades… se fueron al carajo. No estaban más ahí. Mejor dicho… la que no estaba ahí era yo y no tenía con qué disimularlo.
En ese momento no tenía con qué conectar esto con aquello. Estaba yo, había un niño y ahí el puente no aparecía por ningún lado.
Comprendí por primera vez que el puente no estaba. El puente había que Crearlo. Y para unir dos cuestiones tenía que considerar las dos cuestiones y esto, aunque parezca muy obvio, no lo había considerado en momento alguno. Hasta entonces no me había dado cuenta de cuanto había ignorado los dos extremos de cada puente que había construido.
Entendí que la creatividad era mucho más que un acto de construcción.
ReQuería de un Vaciado.