Desde el escrito anterior a este realicé, junto a un Compañero de recorrido, el primer encuentro del Taller de Inspiración Panificada, dónde brindamos claves de la Inspiración, el Arte y la Planificación, usando y explicando las Coordenadas Metódicas.
Cada vez que realizo la preparación de un taller, en esas semanas previas y posteriores, me encuentro con niveles de profundización mayor sobre el tema que voy a hablar, que no había pensado, recorrido o alcanzado antes. Capas sutiles que me muestran que, por ejemplo en el concepto de Inspiración, hay mucho más que un momento de conexión con las musas.
¿Tiene alguna función la inspiración?, ¿Qué uso le damos a la inspiración?, ¿Hay una Coordenada Metódica que remita a la Inspiración?
Esas y muchas más preguntas me hago gracias a decidir brindar un Taller en el que enseñar. Y es que realizar una actividad desde el Enseñante en mi implica el encuentro íntimo con eso mismo que queremos enseñar.
También es preguntarme: ¿Con qué me habilito a Enseñar de ese tema?
Esa sola pregunta, por si misma, rompe todas las lógicas y verdades de lo que se entiende por enseñar desde los paradigmas imperantes.
Quienes nos enseñan en las primarias, secundarias, en las universidades, incluso a través de diversas plataformas innovadoras, ¿se encargan de llevar eso que enseñan a su vida, o solamente dicen cuestiones que saben que son de tal o cuál manera pero que no las han aplicado en su vida? Y no me refiero solamente a cuestiones técnicas, si no también eso que enseñamos en lo que enseñamos: lógicas de pensamiento, “verdades”, asociaciones mentales, etc. y mucho más que no nos enteramos que enseñamos cuando enseñamos.
Recientemente escribí un artículo en dónde me referí a los términos Conocer y Prever, que Sun Tzu utiliza en “El arte de la guerra” para desarrollar la idea que tenemos construida de la victoria y la derrota (les comparto aquí el link a ese escrito).
Conocer, que es sinónimo de saber algo, nos lleva hasta un lugar que nada tiene que ver con usar o aplicar eso que sabemos, y esa es la principal diferencia entre quienes enseñan desde el saber y quienes enseñan con su vida: cómo los Iniciados.
Prever es reconocer que hay algo previo que determina el saber, así como también determina nuestras acciones diarias.
Lamentablemente no puedo afirmar que lo que yo enseño va más allá de explicar los temas y/o herramientas que nos brinda La Enseñanza, por eso me tengo que encargar de diferenciar qué SI logro transmitir desde el Enseñante en mi, y qué cuestiones sigo reduciéndolas a explicaciones, por mas bien que estén esas explicaciones. Es también este blog una de las vías mediante las cuales anotar ante otros qué es eso que mi yo sigue decidiendo que NO, ante lo que yo me permito no Responder.
***Juan Ignacio Costoya***