Una de las cuestiones más develadoras para quien entra en contacto con la Enseñanza, es que todo lo que cada uno entrame (se quiera entramar o no), es por algo que está en cada quien.


Especialmente en las Actividades más Elevadas, la casualización de una Oportunidad, o no; estar en el momento exacto, o no; todo eso hace parte de un entremado del cual cada quien se tiene que hacer cargo. Cuestión que siempre le agradezco a la Escuela ya que me exige una acechanza constante tanto en la Escuela, como en mi vida cotidiana.


Es precisamente eso lo que hace de la Escuela un gimnasio perfecto donde tengo que poner en práctica lo que aprendo y me lo llevo así a mi vida cotidiana.


La semana anterior no casualicé una Oportunidad de conexión en la que precisamente estaba yo también exigido a integrarme para dar respuesta... y llegué tarde...


Eso para mi caso fue una alerta respecto al dejarme por fuera... Hay dos cuestiones que detecté muy concretas que desde mi lugar de Enseñante estoy exigido a aprovechar también: la Actividad GAL, y también el proyecto Alumnitos.


Estas dos cuestiones son Actividades que están directamente vinculadas al desarrollo del Enseñante en mí, y que deliberadamente dejé por fuera.. hasta ahora.

Desde este mes, además de lo que en entradas anteriores mencioné que me tengo que hacer cargo, me exigo integrarme al proyecto Alumnitos y además integrarme a GAL.


Como reacción ante el "dejarme por fuera", son pasos que tengo que dar sí o sí. Pero que son absolutamente mínimos. Tengo que conmensurar también en este espacio mis Avances hacia Integrarme a las Oportunidades más Elevadas!


Att,

Ludwig David