No he cumplido mi referente de escribir en el blog todos los días y es porque yo tenía planeado escribir de tal y tal cosa cada día, todo bien hiladito… hoy esto, mañana lo otro, el jueves aquello, y así ¡ya cumplo lo que he dicho! Pues la cosa no va así. El Entramado tiene más de un as bajo la manga, y por mucho que haya un plan, si es desde el yo, no fun-cio-na. Lo no considerado salta a Luz, y cuanto más decido ponerme del lado de la Luz, más rápido salta. Y es una bendición. Aunque el yo diga noooo, ahora esto noooo.

Ahora me tocaba hilar los avances en lo laboral con los avances en lo familiar. Me tocaba contar lo que estoy disfrutando con mi hijo en casa, haciendo cada día un plan, usando la creatividad a favor de su interés para que aprenda lo que en el cole está programado, decidiendo qué quiero yo, dedicando tiempo a integrar cuestiones, decorando la casa…. Ayyyy qué bonito, ayyy qué guay hubiese quedado todo esto ilustrado en un post… pero sería un como sí.

El jueves fuimos al médico y mi hijo tiene moco en los oídos, y por eso 30 db menos de audición. Ya lleva tiempo con este tema y yo estaba convencida que la magia le iba a destaponar los oídos. A lo Harry Potter ja! Dicen de operar, que es muy común, que ya de paso le quitan las amígdalas, y que ni un problema. A mí me quitaron las amígdalas cuando era una niña y conozco las consecuencias de tal extirpación. No lo he leído en alguna revista científica pero sí doy fe, que muchos de los que hoy día actuamos los silenciados fuimos mutilados en los 70.

Todo esto me pone delante de dos cuestiones. Una, que la historia se repite y que lo no resuelto vuelve amplificado. Y otra que por mucha conexión creativa que haga con mi hijo a través de las artes, lo que no, sigue siendo no. La mama, la que ama la casa, la que cuida, la que logra dar las medicinas tres veces al día, la que dice eso de… “le iban a operar pero en el último momento encontramos un homeópata estupendo que logró resolver el tema… ¿quieres su teléfono?”, la que está orgullosa de su casa, de sus cosas, la que compra una vajilla linda, la que hace que la ropa blanca brille con ese blanco nuclear, la que hace unas comidas estupendas y lleva el bocata a su hijo regordito con mofletes rosados…. Eeeesa? Donde está mami? Entiendo que es una imagen, y que trato de crear un puente hacia Esa mama Imaginaria, desde eso que “yo soy”... no funciona.

He recorrido por diferentes vías, me he presionado con referentes, he tratado de usar ganchos que atraigan a mi yo… Vacaciones con mi hijo, cocina creativa, lectura de mitos, pintar la casa… cuando me levanto y miro la cocina, preparo la ropita de mi hijo, el almuerzo… todo se me cae encima y haga lo que haga me da asco lo que produzco. Decido alinear afectos… pero sólo cuando abro la puerta del portal, saco un pie fuera de casa y siiii entonces entra el aire en mis pulmones. Le doy la mano a mi hijo, le miro a los ojos y caminamos de la mano.

Como dice JL, del laberinto se sale por la misma puerta por donde se entró. Entiendo que el lugar del cual mi yo escapa es la casa. Entiendo que es el lugar donde yo Sublimar y crear Nueva Era. Entiendo que es el lugar donde Yo crezco.

Entiendo??? O es una idea?

Leo lo que he escrito y me doy cuenta de lo lejos que ha quedado el tema de la sordera de mi hijo. Esto es lo que hago desde el yo, agarrar lo del otro para poner lo mío. Nombrarlo para enganchar y ocupar un lugar.