Inicio con mi primer escrito en este blog anotando que no es lo mismo alcanzar algo por mí mismo, que alcanzar algo porque otro me dio el lugar en eso que yo quiero lograr.
Yo entro a este blog porque otro me dio el lugar, no porque yo haya logrado por mí mismo integrarme, y gracias a mirar hacia que otro me dio el lugar en este blog, logro ver todos los lugares en la vida en los que entro porque el otro decidió que yo entre, y logro ver también cuantos lugares son en los que yo digo querer entrar y aún no logro entrar.
A la vida entramos por decisión del otro y nos toca a cada uno hacer de ese lugar un lugar propio.
En esta semana en la que comienzo a escribir en el blog, muchas cosas que vengo preparando hace más de un mes se juntan en una misma semana. Entre todas esas cuestiones que hoy tengo la posibilidad de realizar, que me exigen considerar todo lo que aprendí hasta ahora en enseñanza, el universo me muestra que hay cosas que sigo igualando que nos son iguales. No todo lo que realizo tiene el mismo valor para mi, y si yo le dedico más tiempo a algo, es porque es a eso a lo que le doy más valor. También he aprendido que valorar más algo por sobre otra cuestión jamás significa dejar de hacer lo que dije que iba a hacer.
He logrado muchos avances en mi vida con todo lo que SI hago, y aún con todo eso que SI hago, no logro cambiar lo que NO hago. Darle más valor a lo que yo decido darle valor, y no dejar que mi yo decida por mi que es lo que tiene más valor en mi vida, es mi decisión y mi toma de posición en este tiempo dónde comienzo algo nuevo.
Juan Ignacio Costoya