Aprender de La Enseñanza es aprender a considerar lo que el humano no suele considerar, y eso implica también decidir qué herramienta elijo para armar mi plan en todos los momentos de mi vida, en cada año, y más aún cuando se produce una apertura, un inicio de un nuevo ciclo.
Enero suele ser el mes en dónde la gente lo único que quiere hacer es desconectarse, y ese desconectarse suele ser de aquello que dice querer en su vida. Enorme trampa nos pone el yo desde el inicio de una nueva etapa.
Por vía de veranear o por vía de refugiarse del frío, según el lugar en el mundo en el que cada quién “se encuentre”, la demanda de desconexión surge para que ante eso, demos Respuesta. Y si no damos Respuesta ante eso, entonces lo que hemos invocado es que el año inicie desde dónde el otro quiere que iniciemos el año.
Desde el inicio del 40 aniversario de nuestra Escuela, con todo lo que ese número 40 representa y simboliza a nivel mitológico, son muchísimas y enormes las oportunidades que Dirección nos brinda para que nosotros iniciemos tan especial año desde el mejor lugar.
Puedo decir que es infinita la diferencia de lo que hoy en día yo sí considero en cada uno de mis planes, en cada parte de mi plan, más aún en un inicio de año, gracia a lo que me enseña La Enseñanza. Pero si en eso que si, yo no considero o considero desde el yo las oportunidades que se me brindan, eso también es una semilla, que ya está infectada de lo que el otro en mi decidió.
A cada quién nos toca aprovechar y hacer valer las oportunidades que se nos brindan. Si deseas iniciación en tu vida, más aún y principalmente, aprovechar y hacer valer las oportunidades que vienen del mejor lugar del mundo, como es la Dirección de La Escuela E.D.I.P.O.
Tal vez de todo este escrito lo que más le puede aportar al lector son dos Interrogantes: ¿Qué oportunidades recibiste en este tiempo?, ¿Qué hiciste ante esas oportunidades?
***Juan Ignacio Costoya***