Estos días he decidido venirme unos días de vacaciones a Fuerteventura con mi hijo.
Es mucha la diferencia de lo que vivo cuando agarro mi para qué o sencillamente me dejo llevar por la situación. Lo noto muy claro porque a mí se me juega tachar polos, soltar una cosa para agarrar otra como solución cuando no sé como abarcar más de una cuestión. Y en estos días en los que estoy con mi hijo a full, y no tengo a un otro para lanzarle la pelota cuando no sé qué hacer con ella, anoto que la diferencia de entrar con un para qué a la situación o no, es muy muy evidente. Pero como todo, eso también lo toma el yo.
Desde que vine a la Isla he tenido Reuniones de Escuela a tuti ple. GSV, AUM, GI, el PHIE de Argentina, la Reunión del Dispositivo, la Reunión preViaje**… parecía un imposible Recorrer las Reuniones y atender a mi hijo, disfrutar de la playa, la montaña… He podido hacerlo, pero tenía un dolor en el sacro que me recordaba que en el fondooooo… había un no. Hay un no. Qué recién estornudé y me sacudió las lumbares cosa fina.
Como sucede en Enseñanza, las Actividades que nos Brinda JL, convergen en el momento actual. Nos dan respuestas a cuestiones en las que andamos sumergidos y a más Actividades, más firme es la Respuesta, o mejor dicho la Pregunta. Porque el abanico se abre para comprender una misma cosa vista por diferentes ángulos, diferentes texturas, materiales, peso, color… AUM me muestra que pretendo ocupar un lugar desde el no lugar, EAMA me Enseña que desde el lugar de objeto no es posible Sublimar, GI me habla del encore, la falla desde donde se dispara la demanda de amor en el otro… y mientras recorro las Reuniones, encuentro las piezas con las que armo el puzzle que me da la imagen de lo que yo entiendo que es mi realidad. Y eso me facilita comprender desde donde miro. ¿Desde dónde miro que la imagen que construyo pongamos es marrón?
Una de las frases que ubicó JL en una Reunión de GI y desde entonces me taladra la cabeza es que con los hijos actuamos lo mismo que con los padres. Esta frase me da la Oportunidad de interrogar desde dónde entiendo las cosas, porque en principio, llevada por el automático, yo diría que es todo lo contrario, que con los hijos actuamos lo mismo que han actuado nuestros padres con cada uno de nosotros. Pues abrir el campo de percepción y considerar las dos vías, es decir, considerar esa misma actuación en las dos direcciones, me muestra cuestiones de mi psiquismo que si no, no alcanzaría a comprender.
El sacro, mi hijo, las caderas, el no lugar, mi para qué, el manejo del tiempo, la comida, lo Valioso y lo que para el yo no tiene ningún valor, el sueño, las Intervenciones…
Mi cabeza piensa cada vez más así, todo en un pack. Y de repente en un insert coin caen las monedas clon clon clon clon… y comprendo alguna cuestión que es Nueva y no existía en mi percepción.
Hoy parecía un imposible. El sacro me dolía a saco. No entendía con qué integrar todo lo que el Día traía. He empezado a planear, organizar, ordenar… El sacro me dolía a saco. Tenía tres Reuniones, un diseño que realizar… ¿Integrar vida familiar y vida laboral? Ja! Hoy no es que pareciera un imposible: hoy es imposible. Hoy no sé cómo, hoy no tengo con qué, hoy la situación es más grande que yo. El sacro se ha relajado, ha dejado de doler, yo me he relajado. Inicio el Día.
Y el Día me ha traído lo Inesperado y me ha sorprendido. Y he sido consciente de que estaba en mi mano tomar cada ola y continuar surfeando, con los subes, con los bajas, con los revolcones, con lo raro y con el Sol. Qué Raro y qué Rico.
Y miro a Urko mientras duerme plácidamente y Agradezco a la Enseñanza Su Grandeza. Gaboooon!!