Referirnos a los logros es referirnos también, a lo que hicimos o no hicimos en el recorrido para alcanzar eso que nos proponemos como Resultado.
En ese recorrido nos encontramos con señales que nos muestran qué de lo que estamos haciendo está orientado o no hacia eso que queremos lograr. Al mismo tiempo habrá señales que evaluaremos como positivas o negativas, que tratarán de desviarnos o de que nos frenemos.
Sea por la vía que sea, puedes ver que esas señales tienen un uso, y que si atiendes y evalúas esas señales con un criterio Metódico, todas las veces lograrás reconocer qué te hace de obstáculo, qué intenta desviarte y qué si te orienta hacia lo que quieres lograr.
Atender y evaluar las señales es un paso fundamental, como todos y cada uno de los 11 pasos del Método de la Magia, por que es el universo Respondiendo a lo que pones en juego, a tu Direccionalidad. Entonces puedes comprender también, que si no te diriges a lo que dices que quieres, esas señales puede que ni se presenten, por que no hay algo a lo qué Responder.
Luego de alcanzar mi Resultado de comprar mi propia casa, cuestión que relaté en el escrito anterior con más detalle, enseguida pensé, ¿y ahora qué?
Muchos de ustedes deben haber pensado lo mismo en un momento similar, ¿Qué hago ahora que ya alcancé mi Resultado?
Ahora se trata no sólo de habitar tu Resultado, sino también de usar lo logrado para hacer crecer lo logrado y alcanzar tu próximo Resultado. Es ahí donde poner en marcha todo un nuevo recorrido de revisar los primeros tres pasos, reformular la Invocación (si evaluas necesario hacerlo), y moverte hacia eso que deseas. Recién ahí es cuando surgen las señales.
En mi caso las señales que me encontré no fueron las que esperaba, no puedo decir que son armónicas, y esas señales me hacen ver directamente lo que no Consideré y no Considero, de lo recorrido hacia mi Resultado de comparar mi propia casa. Por caso, preguntarme, ¿Desde dónde yo compré mi casa?
Tal vez es lo que menos le gusta al yo (ego), Interrogar lo que más le gusta al yo, el Resultado alcanzado.
Si no miras hacia lo previo, ¿qué garantías tienes de que eso logrado siga creciendo, y no que el yo decida por ti hasta dónde llega ese Crecimiento?
***Juan Ignacio Costoya***