En este escrito me voy a referir a lo importante y devalador que es reconocer nuestra falla en cada rincón de nuestra vida en la que se presente.
Desde hace un tiempo creo haber logrado reconocer cuál es mi falla, ese problema no resuelto en mi que llevo a todos lados en mi vida, y al que a mi me toca resolver yendo mas allá de esa falla.
Muchas situaciones familiares vienen a mi mente que me recuerdan esa falla en mi, y esos recuerdos que vienen a mi mente me muestran todos los automátismos que me pone enfrente el yo para que me desvíe de eso que digo querer.
El método nos enseña que no hay problemas en la vida, sino que hay UN problema no resuelto en cada quién. Ahora, ese problema no se presenta siempre con el mismo cómo, puede ser muy diferente la FORMA en la que nuestra falla va a intentar frenarnos o desviarnos cada vez.
Desde mi escrito anterior he descubierto nuevas formas que toma mi falla para frenarme, y ante eso, primero me corresponde reconocerlas y luego, ubicar con qué me aseguro que voy mas allá.
Esos dos lugares, la falla y lo que nosotros decidimos hacer ante esa falla, son la cola y la punta de una misma flecha, que nos muestra de dónde venimos y hacia dónde vamos. Si nosotros no decidimos a dónde vamos, la flecha avanza igual hacia el lugar automático que quiere el yo.
Gracias a pensar y aplicar esos referentes que me brinda la enseñanza, logré concretar una propuesta desde mi emprendimiento de Consultoria en Planificación que antes no lograba.
Me es difícil ser claro en lo que ofrezco a travez de mi emprendimiento (también) porque me exige ir mas allá de lo que mi yo todo el tiempo "me tira" para que me desvíe de MI direccionalidad. Todos esos desvíos son automatismos de mi yo, y todos esos desvíos me llevan a un mismo lugar, a que actúe mi falla.
Por eso también junto con mi propuesta cree un logo con una imágen que me representa y me recuerda siempre que estamos en esta vida para resolver ese único problema que llevamos de encarnación en encarnación, hasta que logremos dar Respuesta a eso que nuestro yo nos dice que no consideremos.
Aún con esos pasos dados son muchos los automatismos con los que mi yo intenta desviarme, y es que esos automatismos están ahí para recordarme que no se trata solamente de reconocer y de bloquear, sino que se trata de sostenerme en continuidad en eso con lo que yo decido que estoy presente.
Por eso en estos escritos siempre me refiero a lo que SI y lo que NO, porque los SI que nosotros ponemos no resuelven los NO que pone nuestro yo, y lograr ponerle el NO a los NO que pone el yo es el sentido mismo de la encarnación.
Queriendo conectar con lo que SI y con lo que NO, les comparto este escrito para que a cada lector le aporte pensar cuál esa cuestión no resuelta, y ante eso, apliquen lo que el método nos enseña, decidiendo ustedes con qué van más allá de su falla.
*Juan Ignacio Costoya*