Muy Queridos Lectores,


Es uno de los grandes Facotores que Diferencian a nuestra Escuela de todas las otras escuelas, el hecho de que no se pretende vender "éxitos" en lo que sí se logra que de por sí en cada caso y cada vez más es Enorme...

Sino que en la Escuela, si bien se Valoriza y se le da su Lugar exacto a lo que "sí" logramos, a Eso que sí, se lo protege mostrando también lo que es no y sigue siendo no...


No es fácil darse cuenta que el Exhortar a que veamos también hacia lo que aun es no, propicia Protección...y se puede entender si se lo Recorre...pero para no dar lugar a que el yo se crea justificado a "no" entender, ahí va una muestra: si te encargas de hacer los ejercicios que antes no hacías y que te fueron recomendados para tener el cuerpo que querés tener...eso en sí mismo sería un gran logro a destacar...pero si no ves que sigues comiendo las cuestiones que hacen que el cuerpo siga tomando la misma forma que no queres que tenga, lo que no terminará por invalidar lo que sí (el ejercicio).

En la Escuela se nos está mostrando y hasta Presionando (cuestión que es muy Saludable para el Recorrido de cada Uno) a que veamos, que aun cuando el gran sí llamado Magia, con todos los conmensurables que cada uno vamos teniendo de que contamos con Magia...se ve cada vez mas peligrosamente amenazado por lo que no consideramos: La Iniciación en cada Uno que hacemos dicha Magia.


No considerar Iniciarse en lo que se hace, nos convertiría en simpemente "logradores de resultados" y no es para Eso que sirve la Magia.

La Magia es un Camino para la propia Iniciación o sino no es Magia...es resultadismo!


Atendiendo a que tengo muchos conmensurables de sí Hacer Magia (que los puedo enumerar a todos los que deseen que les sea enumerada y conmensurada), y atendiendo a que aun no me Intereso en mi Iniciación, vale aclarar que por dicha cuestión yo puedo Enseñar Magia pero aun no es posible que yo Enseñe Iniciación...ya que tal como Cristo mismo lo dijo, solo Quien como el Maestro lo Haya Aplicado, puede Enseñar Eso...


Muchas gracias,


Ernesto Damian Chiapella